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¿Qué estamos comiendo en este 2026?

Foto del escritor: Sabe la Tierra
Sabe la Tierra
10 sept
2 min de lectura

El acto de comer ya no se reduce a responder un "está rico". La decisión frente al plato integra múltiples variables: la búsqueda de salud, la practicidad, el placer, el respeto por el origen de los alimentos y el impacto en el bolsillo.


1. El auge de la proteína y el redescubrimiento de la fibra

La proteína dejó de ser territorio exclusivo de deportistas para sumarse a la mesa cotidiana como un aliado clave de la saciedad y el bienestar integral. A su vez, la fibra recupera el protagonismo: la atención puesta en la salud microbiótica e intestinal impulsa nuevamente el consumo de alimentos integrales, avena, legumbres, frutas y verduras de estación.


2. Bebidas funcionales y el fenómeno No-Alcohol

El agua y las infusiones tradicionales conviven con una nueva generación de bebidas pensadas para aportar energía, relajación o digestión, como los fermentados. En el ámbito social, ganan terreno los mocktails (cócteles sin alcohol), priorizando alternativas complejas y de calidad para disfrutar sin recurrir al alcohol.

3. Más allá del Plant-Based: plantas que brillan por sí mismas

Se percibe un cambio positivo en la cocina vegetal: la tendencia migra desde la imitación de la carne procesada hacia la revalorización de las plantas en su estado puro. Legumbres como porotos, garbanzos y lentejas se convierten en las verdaderas estrellas del plato, atrayendo tanto a veganos como a un público flexitariano.


4. La vigencia de lo tradicional y la reconexión con la cocina de origen

La innovación culinaria también pasa por mirar hacia atrás. Reaparece la valoración de las técnicas ancestrales como la fermentación, las conservas y el uso de granos e ingredientes locales. Convive aquí un deseo de reconexión con platos reconfortantes e historias culinarias auténticas.


5. La conciencia del costo y la búsqueda de valor

La situación económica global y las variaciones climáticas influyen directamente en la cesta de la compra. Esto exige que la elección de cada alimento sea mucho más consciente, impulsando a las personas a evaluar la procedencia, la calidad nutricional y la sostenibilidad de todo lo que llevan a la mesa.


Nota firmada por: CHEFS TV

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